GANADO Y MEDIO AMBIENTE

Leo en la revista "Natural de Aragón" la información referida a la planta de tratamiento de purines de Peñarroya y me doy cuenta de que se me pasó comentar esto en mi blog.
Hace ya algunas semanas estuve en la firma del convenio para la puesta en marcha de este proyecto. Es un tema en el que he estado implicada desde el principio y conocido de primera mano los periplos que el alcalde (Paco Esteve) y la corporación ha seguido, intermediando y acompañándoles a numerosas reuniones con el departamento de Medio Ambiente. Así es que me siento contenta de que por fin sea una realidad.
Peñarroya de Tastavins, un pueblo precioso, por cierto, si no recuerdo mal el dato ahora, tiene 42 granjas en su entorno. Produce importantes excedentes de purines. Algo que se ha convertido en un problema considerable y una de las mayores preocupaciones de sus responsables. Hace dos o tres décadas fueron muchos los habitantes de la Comarca del Matarraña que buscaron su futuro mediante el ganado (fundamentalmente porcino). Gracias a eso no emigraron y pudieron seguir viviendo allí dignamente. Entonces, además, todo era mucho menos riguroso (granjas al lado del núcleo urbano, pegadas unas a otras....). Por suerte eso ha cambiado y ya no pueden hacerse las salvajadas que otrora se permitían. Pero, claro, para quienes llevan viviendo de eso muchos años... se les ha complicado la vida. No pueden afrontar el coste por sí solos de ajustarse a la normativa. No pueden cerrar la granja y punto.
Y no podemos pensar que es un problema de los ganaderos sin más. Es un problema social. La solución no pasa por mirar hacia otro lado. La vida en muchos de esos pueblos se mantiene gracias a este sector. Ahora, además, se suma la apuesta por el turismo y la mayor sensibilidad medioambiental que cada vez se tiene en la comarca. Debemos encontrar una solución para que conviva economía ganadera, turismo y medio ambiente.
El problema de los purines es más grave de lo que se puede creer. No solo por el vertido al suelo que en grandes cantidades es altamente contaminante; también por la emisión de gases a la atmósfera. En Aragón hay algunas zonas (como el Matarraña, pero no solo) de una gran concentración de purines.
De momento, en Peñarroya se comenzará en 2008 con una experiencia muy potente que puede servir para abrir nuevas posibilidades en otros sitios. Se trata de una planta de tratamiento de depuración de purines, logrando reducir el contenido de nutrientes y reutilizar el agua limpia que del proceso se obtenga, así como el posterior transporte del purín. El presupuesto considerado es de 3.150.000 euros. Está financiado por la Unión Europea y el departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón.



